15 noviembre 2007

ARGENTINA HOTEL - Por Miguel Grinberg


Hace cuarenta años, el escritor Marco Denevi (1922-1998) dijo que el argentino tiene una mentalidad de huésped de hotel, que el hotel es el país y que un pasajero de hotel "no se mete" con los otros. "Y si los administradores administran mal, si los administradores roban y hacen asientos falsos en los libros de contabilidad, es asunto del dueño del hotel, no de los pasajeros... a quienes en otro sitio los está esperando su futura casa propia, ahora en construcción". El célebre autor de Ceremonia secreta y Rosaura a las diez ironizaba sobre la identidad del dueño del hotel, alguien desconocido que seguramente era muy rico, por lo tanto los pasajeros se esmeraban en robar las cucharitas, los ceniceros y las toallas y, si era posible, pagaban de menos. Y profetizaba: "Quizás algún día los argentinos nos convenzamos de que este hotel de tránsito es nuestro único hogar y que no hay ninguna Argentina -visible o invisible- esperándonos en alguna otra parte".

Aparentemente, ese día llegó: Argentina Hotel alberga hoy a una cantidad infinita de gerentes sospechosos de fraude, mientras los pasajeros claman porque hay goteras y cucarachas en sus habitaciones, detectan extraños o indignos objetos flotando en su sopa y, peor todavía, advierten que les cobran siempre de más y sufren porque el conserje les impone que traigan sus propias toallas, ceniceros y cucharitas.

En medio de este torbellino de vida cotidiana ficticia y degradada, muchos padres comprueban ahora que sus hijos deciden irse a otros hoteles. Es la clásica epopeya del desarraigo argentino tan bien analizada por Julio Mafud, Héctor Álvarez Murena o Juan José Sebrelli. Y que se remonta a los tiempos de la Conquista, cuando otros desarraigados desembarcaron en estas pampas chatas en pos de pepitas de oro caídas por inercia desde el Imperio Inca, y se toparon con una multitud melancólica de indígenas nómades y semidesnudos que ni siquiera supieron informarles la ruta hacia la Fuente de Juvencia. No arraigaron, apenas sedimentaron. Sólo pudieron apropiarse de miles de kilómetros de tierras enigmáticas. El conquistador europeo le robó la mujer al indio. Que hizo lo mismo cuando llegaron las "blancas". El híbrido resultante no fue fruto del amor, sino del odio. Aquellos remotos desarraigados anónimos fomentaron una tradición malsana: ganar lo suficiente con el menor esfuerzo, enquistarse en alguna burocracia municipal, "hacerse amigos del juez" salvarse con un golpe de suerte en el Hipódromo o la Lotería y dar materia prima al desolador tango Cambalache, de Discépolo ("el que no afana es un gil").

Pero no hay nada eterno. La mítica Argentina de las vacas gordas ya no existe. Cayeron todos los antifaces. No hay más Argentina Hotel y nunca construimos de verdad la Argentina Hogar. Y el paupérrimo desempeño de nuestros heroicos atletas en las Olimpíadas demuestra que en el siglo XXI ya no se avanza a "puro corazón y coraje". Durante un siglo, ante cada derrota los argentinos nos consolamos asignándonos el papel de "vencedores morales". La farsa se hizo tragedia. Con apenas dos opciones: despertar para construir otro país o medrar para seguir puliendo colecciones de cucharitas robadas.


Diario Clarín - Domingo 22 de Octubre de 2000

14 noviembre 2007

DISPARADOR: Las razones de la sinrazón


Por: Marcelo A. Moreno

Los escasamente moderados representantes gremiales de camioneros, colectiveros y taxistas se enfrentaron en una denodada batalla campal con policías en un combate -vastamente televisado- en el que no estuvo ausente ni la crueldad ni la barbarie de parte de ambos bandos.

Lo que no quieren estos conductores profesionales es que se convierta en ley un proyecto racional de penas por puntaje para los infractores de tránsito. Esta normativa implicaría hasta la pérdida del registro para los reincidentes, lo cual resulta lógico y deseable en un país con una alta mortalidad en accidentes de tránsito para el bien común de todos aquellos que subimos a un bondi o simplemente queremos cruzar la calle y salir indemnes del intento.

Pero, claro, ellos sienten que de regir una ley así serían discriminados y en parte, tienen razón.

Viven en una ciudad en la cual está prohibido arrojar basura en la vía pública y las calles están llenas de basura.

Y en la que también está prohibido que los perros hagan caca en la calle pero la caca de perro tapiza prolijamente las veredas.

Y viven en un país en que está prohibido explotar a las prostitutas pero está lleno de prostíbulos nada clandestinos donde se las explota.

El mismo país en el que está penado el tráfico de drogas pero no hay prácticamente condenas por ese tráfico: los únicos que van presos son algunos dealers menores. Un país, en fin, en que chicos chiquitos aspiran pegamento en plena calle, de día, sin que se le mueva media pestaña a nadie.

Ese país en el que los dirigentes de los clubes de fútbol no saben nada de los barrabravas de sus propios clubes y cuando éstos resultan detenidos por algún desmán mayor son reemplazados por otros, de los cuales esos mismos dirigentes siguen sin saber ni mu.

Un país en el que un grupo de ciudadanos puede cortar una frontera por motivos ecológicos y otros, cortar el tránsito en una ciudad o una ruta para protestar, nomás.

Obedece a la más estricta lógica, entonces, que quienes manejan horrible pretendan que no se los castigue. Si el Viva la Pepa es general, ¿por qué, justo, se las van a agarrar con ellos?


Clarín, noviembre 14, 2007

04 noviembre 2007

EL ARTE DE ACHICHARRAR CEREBROS EN MASA


La fuente de radiaciones electromagnéticas forma parte de un proyecto militar estadounidense

El arpa...

Escribe: Pablo Capanna

El calentamiento global de la atmósfera, que hasta hace poco tiempo sólo preocupaba a los meteorólogos, ha comenzado a ocupar la primera plana de los diarios después de una secuencia poco usual de catástrofes ambientales, como el tsunami asiático, el huracán Katrina y las bruscas fluctuaciones climáticas que recientemente se han venido registrando.

Hasta ahora, las grandes potencias industriales hicieron poco más que organizar conciertos de rock o estampar remeras con slogans para controlar la contaminación atmosférica. Pero el tema se ha popularizado tanto que en cualquier mesa de café se diserta sobre gases de invernadero, aerosoles, biocombustibles, Bush y Fidel.

Es que desde el momento en que China ha logrado desbancar a los Estados Unidos como principal contaminador del planeta, el tema ha tomado dimensión política, y ha permitido que el discurso de los expertos se torne por momentos apocalíptico.

Sin duda, de todos los contaminantes que hemos sabido arrojar a la atmósfera en los últimos dos siglos, los menos publicitados son ciertas radiaciones electromagnéticas a las que algunos hacen responsables de las perturbaciones climáticas. La fuente más sospechosa de esas radiaciones se encuentra en Alaska y forma parte de un proyecto militar estadounidense. Se la conoce con la sigla HAARP, esto es, Proyecto Avanzado para la Investigación Auroral por Alta Frecuencia.

Como "Harp" significa "arpa", los ambientalistas más duros no han vacilado en llamarlo "el arpa del diablo". El físico Nick Begich y la periodista Jeanne Manning han preferido aclarar que "a esta arpa no la tocan los ángeles". Ese es el título que le pusieron en 1995 a su documentada investigación sobre el HAARP. El libro no sólo motivó en Estados Unidos todos los debates permitidos para un tema que toca de cerca lo militar; tuvo varias reediciones y fue traducido al francés.

Más recientemente, en 1998, el Parlamento europeo y en 2002 la Duma (el Parlamento ruso) crearon sendas comisiones para estudiar el tema e interpelaron al gobierno estadounidense sobre la naturaleza y fines del proyecto. Por supuesto, y como era inevitable, el HAARP no dejó de convocar también a sensacionalistas, esotéricos, apocalípticos y paranoicos conspirativos, como si fuera una nueva Area 51. Con todo, y teniendo en cuenta que las opiniones de los científicos son dispares, se diría que la situación está lejos de ser clara.

El complejo de antenas haarp está en Alaska y contamina generando radiaciones electromagnéticas.

Hurgando la ionosfera

El sistema HAARP opera desde Gakona (Alaska). No cuenta con demasiada infraestructura, a no ser por 180 antenas alineadas en array, con una potencia de 1 gigawatt, que emiten hacia la ionósfera radiaciones de hasta 10 MHz.

El proyecto pertenece a la Fuerza Aérea y a la Marina de los Estados Unidos, pero cuenta con el aval científico de la Universidad de Alaska y catorce universidades más. La obra la construyó Raytheon, una empresa dedicada a la industria bélica. Su tecnología se basa en 12 patentes que pertenecen a ARCO, subsidiaria de una importante petrolera.

Según la versión oficial sus fines son estrictamente científicos, y las autoridades aseguran que sus instalaciones se abren cada tanto para ser visitadas por los turistas. El gobierno declara que el HAARP tiene por fin desarrollar comunicaciones con submarinos, radares de gran alcance y sistemas para detectar misiles de vuelo bajo. También puede hacer una suerte de tomografía del subsuelo en busca de petróleo, para lo cual el Congreso le ha asignado un jugoso presupuesto.

El complejo envía hacia la ionósfera un haz de alta frecuencia, que rebota en forma de ondas de frecuencia muy baja. De tal modo, su alcance cubre prácticamente todo el planeta. Recordemos que la ionósfera es la capa más externa de la atmósfera (entre 80 y 640 km de altura), más allá de la cual sólo se encuentran los cinturones de radiación de Van Allen. Se dice que las emisiones de HAARP podrían interferir con los vientos troposféricos y con los electrojets aurorales, un fenómeno que en circunstancias naturales suele afectar a las comunicaciones y hasta la conducta humana. De hecho, HAARP no es el único de estos "calentadores ionosféricos". Hay uno similar en Trömso (Noruega), otro en Nizni Nóvgorod (Rusia) y uno en Arecibo (Puerto Rico).

Tanta preocupación militar por una investigación de ciencia básica no deja de despertar sospechas, teniendo en cuenta que conocemos conspicuos antecedentes. Algunos piensan que estos "calentadores" formarían parte del sistema de defensa estratégica (el Star Wars de Reagan) y potencialmente serían armas de destrucción masiva mucho más reales que las de Saddam. Se les atribuye la capacidad de concentrar un haz de alta energía en puntos específicos, provocando sequías, inundaciones, huracanes y hasta terremotos.

El fantasma de Nikola Tesla


El libro de Begich y Manning lleva por subtítulo "Avances en la tecnología Tesla". El serbio Nikola Tesla (1856-1943) fue el gran rival de Edison, responsable de muchas de las tecnologías que hoy usamos, aunque más se lo recuerda por la obsesión con que trató de transmitir energía eléctrica mediante ondas. En 1940 Tesla había anunciado que contaba con un dispositivo capaz de derribar los aviones enemigos con un haz de partículas y que era capaz de desencadenar fuerzas que podían llegar a "partir la Tierra en dos". Cuando murió, por las dudas el FBI secuestró todos sus apuntes, que probablemente sirvieron para desarrollar el laser de partículas que rusos y norteamericanos pusieron a punto durante la Guerra Fría.

Si bien desde entonces se le han venido atribuyendo a Tesla toda clase de fantasías, lo cierto es que no faltaron quienes se encargaran de profundizar sus investigaciones. Uno de ellos es el físico texano Bernard Eastlund, titular de la mayoría de las patentes que usa el HAARP. Una de ellas, que estuvo un tiempo clasificada como secreto militar, describe un "método y dispositivo para alterar una región de la atmósfera, ionósfera y/o magnetósfera terrestre".

De hecho, éste no es ni el primero ni el último de los proyectos vinculados con la "guerra geofísica", que ha puesto en marcha el poder militar estadounidense, desde el Argus (1958) y el Starfish (1962), que investigaban los cinturones de Van Allen. Durante la guerra de Vietnam se trabajó en los proyectos Skyfire y Stormfury, diseñados para poner el clima en contra del Vietcong.

Otro proyecto, llamado SPS (1968-1978), aspiraba a concentrar la energía solar colectada por una red de satélites geoestacionarios, enviándola en forma de microondas sobre las tropas enemigas. Más recientemente, en la campaña Tormenta del Desierto, durante la primera Guerra del Golfo, las fuerzas de Bush padre usaron un arma de radiación (EMP Weapon) que cortó las comunicaciones entre las tropas iraquíes, provocando su desbande total.

Efectos indeseables


El sistema HAARP, que desde 2002 ya estaría funcionando a pleno, ha despertado preocupación en muy diversos sectores, tanto del sector científico como en del político, sin contar los alarmistas profesionales, freaks o adeptos a las teorías conspirativas.

Los ambientalistas de Alaska, que han fundado un "movimiento No HAARP", entienden que están contra algo más peligroso que las papeleras del Uruguay. Recurriendo a una metáfora un tanto folklórica, sostienen que patear la ionósfera para ver qué pasa es como andar pinchando a un oso dormido. La doctora Elizabeth Rauscher, física, explica que se trata de "bombear tremendas energías en un sistema molecular de muy delicada configuración [WINDOWS-1252?]–la [WINDOWS-1252?] ionósfera– exponiéndola a reacciones catalíticas y efectos no lineales. Al focalizar las radiaciones con una suerte de 'acupuntura' atmosférica, la rotación de la Tierra podría causar no ya un agujero en la capa de ozono sino una verdadera incisión. Pero el hecho es que la ionósfera todavía nos pertenece a todos".

De la misma opinión es la doctora Rosalie Bertell, que otrora perteneció a la administración Reagan y ahora asesora al Parlamento europeo; entiende que los calentadores ionosféricos modifican el campo magnético del planeta.

Dos eurodiputadas, la sueca Maj Britt Theorin y la belga Magda Haalvoet, armaron una comisión parlamentaria para estudiar los efectos del HAARP. De la misma manera, un grupo de físicos rusos elaboró un detallado informe a pedido de Putin, que anda bastante sensibilizado por el escudo antimisilístico norteamericano.

Estas circunstancias han llevado a recordar las advertencias sobre nuevas tecnologías manipuladoras que Zbigniew Brzezinski (funcionario del gobierno de Carter) había hecho ya en 1970. Pero aun antes que él, J. F. MacDonald, un geofísico que asesoraba a Johnson, había reconocido que desde los años '50 el Pentágono estaba estudiando tecnologías destinadas a la "guerra geofísica".

Se ha conocido incluso un informe de la Cruz Roja Internacional que alertaba sobre los posibles efectos que las intromisiones en el magnetismo terrestre podían tener sobre el psiquismo, provocando trastornos mentales y hasta "el desarrollo de facultades paranormales".

Muchos físicos, sin embargo, tienden a desmitificar al proyecto, considerando que sus efectos serían apenas comparables con los que lograríamos introduciendo un calentador eléctrico en un río caudaloso. Las emisiones de las antenas de HAARP serían centenares de veces más débiles que las que producen las variaciones naturales de la atmósfera, y no se registra un agujero de ozono del tamaño que se les atribuye.

Uno de los puntos más delicados de todo el proyecto sería su eventual interferencia con las llamadas Ondas Schumann. Estas radiaciones, descubiertas en los años cincuenta por el físico alemán O. W. Schumann, se generan entre la superficie de Tierra y el borde interior de la ionósfera. Coinciden con la frecuencia del hipotálamo, una constante biológica de 7.8 Hz que comparten todos los mamíferos; su ausencia se vincula con el JetLag y los edificios "enfermos". La NASA les ha dedicado muchos estudios y ha introducido generadores de Ondas Schumann en las lanzaderas espaciales. Sin embargo, otros dicen que aun a pesar de las advertencias de la Cruz Roja, les emisiones del HAARP no pasarían de 2,8 Hz.

Copy & Paste


Si hasta aquí nos hemos mantenido en un contexto científico, no podemos dejar de mencionar las especulaciones y delirios conspirativos que en éste como en otros casos son alentados por la desinformación y la falta de un debate serio.

Surfeando la Web, nos encontramos con HAARP en una página esotérica, donde sin más se afirma que esto es lo mismo que se hizo en la Atlántida (hasta ahora lo habitual era echarle la culpa a la energía nuclear) y no se deja de mencionar el mítico Experimento Filadelfia.

A un médium que suele comunicarse con el fantasma de Lafayette Ronald Hubbard, el fundador de la Cienciología le ha revelado que todo eso procede del mal uso de la física cuántica: otro clásico...

Más allá, una página fundamentalista no vacila en poner al HAARP entre los signos del inminente apocalipsis. Sin inmutarse, exhibe una foto trucada donde aparece la silueta de un pentáculo mágico en el ojo de un huracán tropical. Aplicando una vez más el método copy & paste (que desde la Muerte del Autor permite que cada cual arme su propio pastiche) recicla información seria y de la otra, sin olvidarse de Tesla. Como cereza del postre, revela que el arpa aparece nada menos que 46 veces en la Biblia, y eso sin mencionar los salterios...

Bastante pintoresco también resulta ver cómo es tratado el tema en algunas páginas que se definen como "bolivarianas". Algún escriba tropical, oculto tras un inverosímil seudónimo, también hace su copy & paste. No se olvida de Tesla ni de la Atlántida, pero le atribuye al HAARP las inundaciones de Venezuela y termina endilgándole todo a Bush, en una lista un tanto excesiva que incluye el Holocausto, Hiroshima y el 11-S, el incendio del Reichstag y hasta la gripe española...

Podrá discutirse si el HAARP es o no peligroso, pero existe algo mucho peor a lo cual parece que nos hemos acostumbrado. Se trata de una vasta red planetaria de antenas, cuyas ondas atraviesan la ionósfera y rebotan hasta en los lugares más recónditos del globo. Sus pestíferas radiaciones reblandecen el cerebro de los mamíferos superiores, provocando una encefalopatía espongiforme peor que en las vacas. Suelen inducirlos a quedarse horas pasmados ante un hato de prójimos en cautiverio como si miraran un criadero de pollos, o a extasiarse ante algunos ejemplares que se enroscan afanosamente en un barrote vertical.

Es la televisión, claro...

16 septiembre 2007

Está prohibido soñar, por Frei Betto


En el pasado, el futuro era mejor. Al menos para mi generación, la de los que tenían 20 años en la década de 1960 (Cuba, Che, Vietnam, bosanova, Cinema nuevo, Nouvelle vague, Beatles, tropicalismo, etc.).

¿Con qué sueñan los jóvenes de hoy? Mi generación soñó con el cambio del Brasil (castrado por el golpe militar de 1964) y del mundo (congelado por la caída del muro de Berlín). La globocolonización neoliberal se cuidó de privatizar no sólo las empresas públicas y estatales, sino también los sueños. Los jóvenes ya no sueñan a escala nacional o planetaria, excepto en lo concerniente a la preservación de la naturaleza. Sueñan a escala individual y familiar: confort, riqueza, belleza y poder.

¿Quién robó los grandes sueños? ¿Por qué el vocablo ‘utopía’ desapareció del lenguaje corriente y resulta sospechoso ante los ojos de los intelectuales europeos?

El primero que habló de utopía (del griego utopos, ningún lugar) fue Hesíodo, poeta del siglo 8 a.C, en su famoso texto “Los trabajos y los días”. Evoca a los hombres que vivían como dioses, “sin preocupaciones en sus corazones, protegidos del dolor y de la miseria”. Nadie envejecía y, dotadas de “vigor incansable”, las personas disfrutaban las “delicias de los banquetes”. “No conocían las penas y vivían en paz y abundancia como señores de su tierra”.

Hesíodo no alimentaba veleidades nostálgicas. Su texto se aproxima más a la literatura profética que a la idílica. La edad de oro había desaparecido porque los hombres “no fueron capaces de evitar la violencia imprudente entre sí y no querían honrar a los dioses”. Ahora, dice Hesíodo, al comparar la realidad con el sueño, no hay “ningún amor entre amigos o hermanos, como en el pasado. Los malandrines saquearán las ciudades unos de los otros y el poder hará que desaparezcan la ley y el pudor”.

La palabra utopía fue acuñada por Tomás Moro en 1516, como título de su libro más conocido. Esa idea de que en tiempos antiguos había una sociedad perfecta y que nos toca a nosotros recuperarla está más acentuada en los hijos de la tradición judeocristiana. El mito bíblico del paraíso, exento de todo dolor y pecado, resuena fuerte en nuestro inconsciente. Lo que fue, será. Ni Marx logró librarse del paradigma bíblico. Su comunismo primitivo, inmune a la alienación y explotación, es la imagen de un pasado reflejado en el futuro: la construcción de la sociedad comunista, donde se dará la adecuación entre existencia y esencia del ser humano.

¿En qué lugar de la Tierra sobrevive la utopía que, en el siglo 20, movilizó a millones de militantes dispuestos a dar la vida para que todos tuviésemos vida? El fundamentalismo islámico no se compara con el ardor de los jóvenes revolucionarios. Éstos querían cambiar el mundo, no imponer una creencia religiosa; buscaban implantar la justicia, no el predominio de una fe; deseaban una nueva sociedad, no la hegemonía de una religión; vislumbraban el éxito en la caída del poder opresor, no en la muerte coronada por el martirio.

El socialismo fue la gran utopía de mi generación. Soñábamos con una sociedad en la que nadie estuviera amenazado por el hambre, la guerra, la explotación, la discriminación, la marginación. Rusia fue la primera en implantar, en 1917, el nuevo sistema esbozado en la crítica de Marx y Engels al capitalismo. En 1949 el gigante chino dio el mismo paso.

Aunque el socialismo haya representado grandes avances en cuanto a los derechos sociales, no tardaron en repetirse las “desilusiones” de Hesíodo: los crímenes de Stalin, la Revolución Cultural china, el imperialismo político, la dictadura del proletariado reducida a la dictadura de los dirigentes del partido único, etc.

Hanna Arendt, militante de izquierda alemana, al renegar de sus ideas revolucionarias cometió la equivocación de ver el marxismo y el fascismo como versiones diferentes del totalitarismo. Y esparció el pensamiento antiutópico, representado hoy en el Brasil por el PSDB y por el PT. De ese modo cerró el horizonte de la esperanza y reforzó el neoliberalismo.

Para los adeptos al antiutopismo, que ya no creen en la sociedad poscapitalista, sí se da identificación entre este sistema y democracia. El capitalismo sería perverso en sus abusos, pero no en su esencia. Creen, por consiguiente, que es posible “humanizarlo”, sin darse cuenta de las conexiones entre Wall Street y Etiopía, el bienestar de los países escandinavos y la significativa presencia de su capital y de sus empresas en los países emergentes.

Se sufre hoy de distropía, la utopía deteriorada, escepticismo y desencanto, que lleva a muchos a acomodarse tristes en su rincón. ¿Qué queda de esperanza cuando ya no creemos en líderes, partidos, doctrinas e ideologías? ¿Qué queda cuando, por nuestra parte, se cierran todas las puertas y ventanas? Queda la amargura, el desaliento, el rechazo del poder. Ése es el momento en que el sistema conmemora su victoria sobre nosotros. Vaciarnos de utopía, neutralizarnos, comprarnos, he ahí la táctica de quienes profesan el dogma de que “fuera del mercado no hay salvación”.

Quien no sueña con la utopía corre el serio peligro de recurrir al sueño químico de las drogas, que siempre termina en pesadilla.

- Frei Betto es escritor, autor de “Sinfonía universal. La cosmovisión de Theilhard de Chardin”, entre otros libros.

07 agosto 2007

¿Dónde estamos? / John Berger


La actual tiranía impone el caos económico, delimita nuevas fronteras y elimina toda oposición llamándola terrorista.

Quiero al menos decir algo del sufrimiento que existe hoy en el mundo.

La ideología consumista, que se ha vuelto la más poderosa e invasiva del planeta, nos quiere persuadir de que el dolor es un accidente, algo contra lo que nos podemos asegurar. Esta es la base lógica de la falta de compasión de tal ideología.

Todos saben, por supuesto, que penar es endémico a la vida y buscan olvidarlo o relativizarlo. Las variantes del mito de la caída de la Edad de Oro, antes de que el dolor existiera, son intentos por minimizar lo sufrido en la Tierra. Eso es la invención del infierno, un reino adyacente del dolor-como-castigo. Así también el descubrimiento del sacrificio. Y después, mucho después, aquél, el principal: el del perdón. Uno podría argüir que la filosofía comenzó con la pregunta: ¿por qué dolor?.
No obstante, una vez dicho esto, en cierta forma el actual dolor de vivir en el mundo no tiene, tal vez, precedente alguno.

Escribo en la noche, aunque es de día. Un día de octubre de 2002. Durante casi toda la semana el cielo de París ha estado azul. A diario la puesta de sol ocurre un poco más temprano y es, cada día, gloriosamente bella. Antes de fin de mes, las fuerzas militares estadunidenses lanzarán la guerra ''preventiva'' contra Irak, de modo que las corporaciones petroleras estadunidenses puedan echar mano a más reservas de crudo, supuestamente más seguras. Escribo en una noche vergonzosa.

Por vergüenza no me refiero a la culpa individual. La vergüenza, la ignominia, según vengo a entenderla, es un sentimiento de la especie que, a largo plazo, corroe la capacidad de esperanzarnos y evita que miremos más allá. Nos miramos los pies, pensando únicamente en el siguiente pasito.

La gente de todas partes -bajo muy diferentes condiciones- se pregunta: ¿dónde estamos? La pregunta es histórica, no geográfica. Qué es lo que estamos enfrentando. Adónde nos llevan. Qué hemos perdido. Cómo continuar sin una visión plausible del futuro. Por qué perdimos la visión de aquello que va más allá de la vida.

Los acomodados expertos responden: globalización. Posmodernismo. Revolución de las comunicaciones. Liberalismo económico. Términos que son tautológicos y evasivos. A la angustiada pregunta de: ¿dónde estamos?, los expertos murmuran: en ningún lado.

¿No sería mejor mirar y declarar que atravesamos el caos más tiránico -pues es el más penetrante- que alguna vez haya existido? No es fácil atrapar la naturaleza de la tiranía, porque la estructura de su poder (su rango va de las 200 corporaciones multinacionales al Pentágono) se entrecruza y a la vez es difusa, dictatorial y, sin embargo, anónima, ubicua e inubicable. Tiraniza desde fuera de cuadro, no sólo en términos de leyes fiscales, sino en todo control político más allá del suyo. Su propósito es dislocar el mundo entero. Su estrategia ideológica -ante la cual Bin Laden es un cuento de hadas- es minar lo existente para que todo se colapse hacia su especial versión de lo virtual, partiendo del ámbito donde -y éste es el credo de la tiranía- las fuentes de la ganancia sean interminables. Suena estúpido. Las tiranías son estúpidas. Esta que sufrimos destruye la vida del planeta en todo nivel donde opera.

Ideologías aparte, su poder se basa en dos amenazas. La primera entraña la intervención, desde el cielo, del Estado más armado del mundo. Podríamos llamarla la Amenaza B-52. La segunda es el endeudamiento despiadado, la bancarrota, y así, dadas las actuales condiciones productivas del mundo, podríamos llamarla la Amenaza Cero.

La ignominia comienza al confrontar que mucho del sufrimiento actual podría aliviarse o evitarse si se tomaran algunas decisiones realistas y relativamente simples (algo que todos reconocemos en algún sitio pero que, imposibilitados, descartamos). Hoy existe una relación muy directa entre los minutos de las juntas y los minutos de la agonía.

¿Acaso alguien merece ser condenado a una muerte particular por el simple hecho de no tener acceso a un tratamiento que costaría menos de dos dólares diarios? Esta cuestión fue puesta en el tapete por la directora de la Organización Mundial de la Salud en julio pasado. Ella hablaba de la epidemia de sida en Africa y otros lugares, y de cerca de 68 millones de personas que morirán en los próximos 18 años. Yo hablo del dolor de vivir en el mundo actual.

Es entendible que casi todos los análisis y prognosis de lo que sucede se presenten y se estudien desde el marco de referencia de disciplinas diferenciadas: economía, política, estudios de comunicación, salud pública, ecología, defensa nacional, criminología, educación, etcétera. En realidad cada uno de estos campos diferenciados se junta con otros para armar el ámbito real de lo vivido. Esto sucede en la vida de la gente, que sufre padecimientos clasificados en categorías separadas, pero los sufre simultánea e inextricablemente.

Un ejemplo del presente: algunos kurdos que huyeron la semana pasada a Cherburgo, a quienes el gobierno francés negó asilo y están en peligro de ser repatriados a Turquía, son pobres, políticamente indeseables, no tienen tierra, están agotados, son ilegales y no son clientes de nadie. ¡Cada una de estas condiciones las sufren en el mismo y preciso instante!
Si se quiere asumir lo que ocurre se hace necesaria una visión interdisciplinaria que conecte los "campos" que institucionalmente se han mantenido separados. Una visión así está destinada a ser (en el sentido original de la palabra) política. La precondición para pensar políticamente a escala global es reconocer la unidad del sufrimiento innecesario que se vive. Este es el punto de partida.

Escribo en la noche, pero no sólo miro la tiranía. Si así fuera, probablemente no tendría el valor de continuar. Miro a la gente dormir, agitarse, pararse a beber agua, susurrar sus proyectos o sus miedos, hacer el amor, rezar, cocinar algo mientras el resto de la familia duerme, en Bagdad y en Chicago. (Sí, miro también a los siempre invencibles kurdos, 4 mil de ellos gaseados por Saddam Hussein con la complacencia de Estados Unidos.) Miro a los reposteros y cocineros que laboran en Teherán y a los pastores durmiendo al lado de sus borregos en Cerdeña -se pensaba que eran bandidos. Miro a un hombre en el barrio Friedrichshain en Berlín que se sienta en pijama con una botella de cerveza a leer a Heidegger -tiene las manos de un proletario-; veo una barca de inmigrantes ilegales arribando a la costa española cerca de Alicante; veo a una madre en Malí, se llama Aya, que significa nacida en viernes, arrullando a su bebé para que duerma; miro las ruinas de Kabul y a un hombre que va camino a casa y sé que pese al dolor el ingenio de los sobrevivientes sigue intacto, un ingenio que pepena y recoge energía, y en la incesante entereza de ese ingenio hay un valor espiritual, algo parecido al Espíritu Santo, esta noche estoy convencido de ello, aunque no sé bien por qué.

El siguiente paso es rechazar todo el discurso de la tiranía. Sus términos son una mierda. En sus pronunciamientos interminablemente repetitivos, en sus anuncios, en sus conferencias de prensa y en sus amenazas los términos recurrentes son: democracia, justicia, derechos humanos, terrorismo. En el contexto cada una de estas palabras significa lo opuesto de lo que alguna vez significaron. Han traficado con cada una de ellas y las convirtieron en lenguaje cifrado de pandillas, les fueron robadas a la humanidad.

La democracia es una propuesta (rara vez comprendida) en torno a la toma de decisiones; poco tiene que ver con campañas electorales. Su promesa es que las decisiones políticas se tomarán después y a la luz de la consulta con los gobernados. Esto depende de que se informe adecuadamente a los gobernados de los asuntos en cuestión, y de que quienes toman las decisiones tengan la posibilidad o la voluntad de escuchar o tomar en cuenta lo que escucharon. No debe confundirse la democracia con la "libertad" de escoger de manera binaria, ni con la publicación de las encuestas ni con el apretujamiento de la gente a datos estadísticos. Es esto lo que pretenden que ocurra.

Hoy las decisiones fundamentales, que infligen el dolor innecesario sufrido por todo el planeta, fueron tomadas, son tomadas, sin consulta ni participación plenas..
Por ejemplo, si se les hubiera consultado, ¿cuántos ciudadanos estadunidenses habrían dicho sí a la retirada de los acuerdos de Kyoto en torno al efecto invernadero ocasionado por el bióxido de carbono, algo que está causando inundaciones desastrosas en muchas partes y que amenaza con producir, en los próximos 25 años, desastres aún mayores? Pese a todos los "manipuladores del consentimiento en los medios", sospecho que una minoría.

Hace poco más de un siglo que Dvorák compuso su Sinfonía del nuevo mundo. La escribió mientras dirigía el Conservatorio de Música de Nueva York, y escribirla lo inspiró a componer, 18 meses después, también en Nueva York, el sublime Concierto para chelo. En la Sinfonía los horizontes y las colinas suaves de su nativa Bohemia se tornaron promesas de un mundo nuevo. No había grandilocuencia pero sí volumen y continuidad, porque correspondía a los anhelos de quienes carecen de poder, de aquellos erróneamente llamados simples, de aquellos para quienes se redactó la Constitución de Estados Unidos en 1787.

No conozco otra obra de arte que exprese tan directamente y con tal firmeza (Dvorák era hijo de un campesino y su padre soñaba que se hiciera carnicero) las creencias que inspiraron a los migrantes que generación tras generación se hicieron ciudadanos estadunidenses.

Para Dvorák la fuerza de estas creencias era inseparable de una suerte de ternura, de un respeto a la vida que puede hallarse en la intimidad de los gobernados (tan diferente de la de los gobernantes) en todas partes.

Fue en este ánimo que la Sinfonía recibió la aclamación del público cuando se ejecutó por vez primera en el Carnegie Hall el 16 de diciembre de 1893.

Le preguntaron a Dvorák qué pensaba del futuro de la música en Estados Unidos y él recomendó a los compositores que escucharan la música de los indios y de los negros. La Sinfonía del nuevo mundo expresaba una esperanza sin fronteras que, paradójicamente, nos da la bienvenida porque se centra en la idea del hogar. Una paradoja utopista.
Hoy los poderes del mismo país que inspiró esos anhelos han caído en manos de una camarilla de fanáticos (deseosos de limitarlo todo excepto el poder del capital), ignorantes (pues no reconocen realidad alguna que no provenga de su potencia de fuego), hipócritas (dos medidas para todos los juicios éticos: una para nosotros y otra para ellos) y despiadados conspiradores con B-52. Cómo ocurrió esto. Como fue que Bush, Murdoch, Cheney, Kristol, Rumsfeld et al, más Arturo Ui, llegaron a esto. La pregunta es retórica porque no hay una sola respuesta y es vana porque ninguna respuesta mella aún su poder. Pero preguntarla así esta noche revela la enormidad de lo ocurrido. Escribimos del sufrimiento en el mundo.

El mecanismo político de la nueva tiranía -aun cuando requiera de tecnología muy sofisticada para funcionar- es bastante simple. Usurpar las palabras democracia, libertad, etcétera. Imponer las nuevas formas de obtener dividendos y un caos económico por todos lados -no importan los desastres. Asegurar que las fronteras tengan un solo sentido: abiertas para la tiranía, cerradas para los demás. Y eliminar toda oposición llamándola terrorista.

No, no me olvido de los enamorados que se arrojaron juntos de las Torres Gemelas para no morir en el fuego separados.

Existe un objeto, parecido a un juguete, cuyo costo de manufactura es de unos cuatro dólares y es incuestionablemente terrorista. Se le conoce como mina antipersonal. .
Una vez lanzada, es imposible saber a quién matará o mutilará, o cuándo habrá de hacerlo. En este momento hay más de 100 millones que reposan o se hallan escondidas en el suelo. Casi todas las víctimas serán o han sido civiles.

Se supone que la mina antipersonal debe mutilar, no tanto matar. Su propósito es crear tullidos y cuenta en su diseño con esquirlas que, ese es el plan, prolongarán y dificultarán el tratamiento médico de las víctimas. Casi todos los sobrevivientes tienen que someterse a ocho o nueve operaciones quirúrgicas. Cada mes, según va la cuenta, 2 mil civiles, en alguna parte, son heridos o mueren a causa de estas minas..
La descripción de "antipersonal" es lingüísticamente asesina. "Personal" es lo anónimo, lo innombrado, sin género o edad. "Personal" es lo opuesto a gente. Como término ignora la sangre, los miembros, el dolor, las amputaciones, la intimidad, el amor. Lo abstrae todo. Es así como dos palabras unidas a un explosivo se tornan terroristas.

La nueva tiranía, como otras recientes, depende, en gran medida, de un abuso sistemático del lenguaje. Juntos debemos reclamar nuestras palabras secuestradas y rechazar los nefastos eufemismos de la tiranía; si no lo hacemos, nos quedaremos con una sola palabra: ignominia.

No es tarea fácil, porque la mayor parte del discurso oficial es pictórica, asociativa, evasiva y plagada de insinuaciones. Pocas cosas se dicen en blanco y negro. Los estrategas militares y económicos se percatan ahora de que los medios de comunicación juegan un papel crucial, no tanto en derrotar al enemigo en turno, sino en evitar e impedir el motín, las protestas o la deserción. Toda manipulación tiránica de los medios es un indicador de sus temores. La tiranía actual vive con el miedo a la desesperación del mundo. Es un temor tan profundo que el adjetivo desesperado -excepto cuando significa riesgoso- nunca se usa.

Sin dinero, toda necesidad humana cotidiana se torna dolor.

Aquellos que nos escamotearon el poder -personas que pueden no tener cargos, pero que se atienen a una continuidad del poder que rebasa las elecciones presidenciales- pretenden que salvan al mundo ofreiendo a la población la oportunidad de convertirse en clientes suyos. La palabra consumidor es sagrada. Lo que ya no dicen es que los consumidores importan porque generan dividendos, única razón por la que son sagrados. Este artilugio de mano nos lleva al punto crucial.

La pretensión de estar salvando al mundo enmascara la suposición de los conspiradores: que buena parte del mundo -incluida la mayoría del continente africano y una parte considerable del continente americano- es irredimible. De hecho, cualquier rincón que no sea parte de su centro es irredimible. Y tal conclusión surge inevitablemente del dogma de que la única salvación es el dinero, y de que el único futuro global es aquel que en sus prioridades insisten en fabricar. Aunque les den nombres falsos, en realidad sus prioridades son sus dividendos, ni más ni menos.

Aquellos que tienen visiones o esperanzas diferentes para el mundo, junto con aquellos que no pueden comprar y que sobreviven día a día (unos 800 millones) son reliquias anticuadas de otros tiempos o, si resisten, sea pacíficamente o con armas en la mano, terroristas. Son temidos como heraldos de la muerte, portadores de enfermedades o insurrección. La tiranía, en su ingenuidad, asume que el mundo se unificará cuando los haya "reducido" (una de sus palabras claves). En su fantasía necesita de un final feliz. En realidad, tal fantasía será su ruina.

Toda forma de confrontar a la tiranía es comprensible. Dialogar con ella es imposible. Para vivir y morir debidamente, las cosas han de nombrarse debidamente. Reclamemos nuestras palabras.

Esto fue escrito en la noche. En la guerra la oscuridad no tiene bando, en el amor la oscuridad confirma que estamos juntos.

© John Berger: escritor, poeta y crítico inglés de arte que vive en Francia, en una comunidad rural. Entre sus últimas obras se encuentran Puerca Tierra, Una vez en Europa y Lila y Flag. Su más reciente libro vertido al español es La forma de un bolsillo, publicado por Era. (¿Dónde estamos? es un texto de 2002)

05 agosto 2007

APRENDER A PENSAR


Niels Bohr



Sir Ernest Rutherford, presidente de la Sociedad Real Británica y Premio Nobel de Química en 1908, contaba la siguiente anécdota:

Hace algún tiempo, recibí la llamada de un colega. Estaba a punto de poner un cero a un estudiante por la respuesta que había dado en un problema de física, pese a que este afirmaba con rotundidad que su respuesta era absolutamente acertada. Profesores y estudiantes acordaron pedir arbitraje de alguien imparcial y fui elegido yo.

Leí la pregunta del examen y decía: Demuestre como es posible determinar la altura de un edificio con la ayuda de un barómetro.

El estudiante había respondido: lleva el barómetro a la azotea del edificio y átale una cuerda muy larga. Descuélgalo hasta la base del edificio, marca y mide. La longitud de la cuerda es igual a la longitud del edificio.

Realmente, el estudiante había planteado un serio problema con la resolución del ejercicio, porque había respondido a la pregunta correcta y completamente.

Por otro lado, si se le concedía la máxima puntuación, podría alterar el promedio de su ano de estudios, obtener una nota mas alta y así certificar su alto nivel en física; pero la respuesta no confirmaba que el estudiante tuviera ese nivel.

Sugerí que se le diera al alumno otra oportunidad. Le concedí seis minutos para que me respondiera la misma pregunta pero esta vez con la advertencia de que en la respuesta debía demostrar sus conocimientos de física.

Habían pasado cinco minutos y el estudiante no había escrito nada. Le pregunte si deseaba marcharse, pero me contesto que tenia muchas respuestas al problema. Su dificultad era elegir la mejor de todas. Me excuse por interrumpirle y le rogué que continuara.

En el minuto que le quedaba escribió la siguiente respuesta: coge el barómetro y lánzalo al suelo desde la azotea del edificio, calcula el tiempo de caída con un cronómetro. Después se aplica la formula altura = 0,5 por A por T2. Y así obtenemos la altura del edificio. En este punto le pregunté a mi colega si el estudiante se podía retirar. Le dio la nota mas alta.

Tras abandonar el despacho, me reencontré con el estudiante y le pedí que me contara sus otras respuestas a la pregunta. Bueno, respondió, hay muchas maneras, por ejemplo, coges el barómetro en un día soleado y mides la altura del barómetro y la longitud de su sombra. Si medimos a continuación la longitud de la sombra del edificio y aplicamos una simple proporción, obtendremos también la altura del edificio.

Perfecto, le dije, ??y de otra manera? Sí, contestó, este es un procedimiento muy básico: para medir un edificio, pero también sirve. En este método, coges el barómetro y te sitúas en las escaleras del edificio en la planta baja. Según subes las escaleras, vas marcando la altura del barómetro y cuentas el numero de marcas hasta la azotea. Multiplicas al final la altura del barómetro por el numero de marcas que has hecho y ya tienes la altura. Este es un método muy directo.

Por supuesto, si lo que quiere es un procedimiento mas sofisticado, puede atar el barómetro a una cuerda y moverlo como si fuera un péndulo. Si calculamos que cuando el barómetro esta a la altura de la azotea la gravedad es cero y si tenemos en cuenta la medida de la aceleración de la gravedad al descender el barómetro en trayectoria circular al pasar por la perpendicular del edificio, de la diferencia de estos valores, y aplicando una sencilla formula trigonométrica, podríamos calcular, sin duda, la altura del edificio.

En este mismo estilo de sistema, atas el barómetro a una cuerda y lo descuelgas desde la azotea a la calle. Usándolo como un péndulo puedes calcular la altura midiendo su periodo de precesión. En fin, concluyo, existen otras muchas maneras. Probablemente, la mejor sea coger el barómetro y golpear con el la puerta de la casa del conserje. Cuando abra, decirle: señor conserje, aquí tengo un bonito barómetro. Si usted me dice la altura de este edificio, se lo regalo. En este momento de la conversación, le pregunté si no conocía la respuesta convencional al problema (la diferencia de presión marcada por un barómetro en dos lugares diferentes nos proporciona la diferencia de altura entre ambos lugares) evidentemente, dijo que la conocía, pero que durante sus estudios, sus profesores habían intentado enseñarle a pensar.

El estudiante se llamaba Niels Bohr, físico danés, premio Nobel de Física en 1922, mas conocido por ser el primero en proponer el modelo de átomo con protones y neutrones y los electrones que lo rodeaban. Fue fundamentalmente un innovador de la teoría cuántica. Al margen del personaje, lo divertido y curioso de la anécdota, lo esencial de esta historia es que LE HABÍAN ENSEÑADO A PENSAR.

...esperamos que les haya gustado. Por cierto, para los escépticos, esta historia es absolutamente verídica.


26 julio 2007

WOODY GUTHRIE (en el recuerdo)



"This world is your world. Take it easy, but take it!"

"Este mundo es tu mundo. Tómalo con calma, pero tómalo!"

18 julio 2007

HOLA - BIENVENIDOS


Mucho para compartir.
No te dejes desanimar.
Siempre hay un Titanic hundiéndose.

ECOLOGIA DE LA LIBERACION


Autor: Peter Marshall

Hay una creciente sensación de malestar y confusión mientras amanece el nuevo milenio. Estamos profundamente metidos en un período de transición, en el umbral de algo nuevo que no ha sido aún enteramente definido. Estamos conscientes de cómo estamos destruyendo el planeta, pero nos parece difícil cambiar de dirección. Sabemos que no podemos continuar manteniendo el sistema presente por mucho tiempo más, pero somos adictos a las "buenas cosas" que éste proporciona.

Los grandes sueños políticos del siglo 20, que prometían tanto - el Socialismo de Estado y el Capitalismo de Libre Mercado - han llegado a ser pesadillas del sueño de la razón. Basados en la conquista de la Naturaleza yen una creencia en el "progreso" inevitable, ellos están condenados al fracaso en un mundo de recursos limitados y un número creciente de personas. Conscientes de las crisis ecológica, social y psicológica, un número creciente de personas pensativas están buscando maneras alternativas de ver y vivir en el mundo.

Para animar el debate, yo propongo un ecosistema de ideas y sentimientos que yo llamo Ecología de la Liberación. No pretende ser la última palabra, pero ofrece una guía para posterior pensamiento y acción. Es sólo una posible formulación y conclusiones similares pueden sacarse de comienzos diferentes. Al combinar la sabiduría antigua y las percataciones modernas, y la razón y la intuición, la Ecología de la Liberación ofrece una filosofía dinámica y orgánica para nuestros tiempos. Esta cuestiona y socava los supuestos fundamentales de la civilización Occidental.

Esta propone nada menos que un cambio mayor en la consciencia humana, un movimiento que se aleja del pensamiento mecánico y materialista, de la jerarquía y la dominación, del consumismo sin sentido y la explotación despiadada, y lleva hacia una cultura y una sociedad vibrante en armonía con la Naturaleza.La Ecología de la Liberación ofrece un modo imaginativo de sanarnos a nosotros mismos, de regenerar a la sociedad y renovar la Tierra.

EL COSMOS AL COMIENZO Y AL FINAL

Pero, ¿qué tiene tan de especial la Ecología de la Liberación?. Es holística, profunda, social y libertaria. Esta va más allá de la "ecología profunda" y la "ecología social" para ofrecer una síntesis superior que acepta lo mejor de ambas para crear un todo nuevo. Es holística al ver el todo como mayor que las partes y al reconocer que todos los seres están entretejidos y son interdependientes en el entramado de la Naturaleza. Es profunda al ir hasta la raíz de las cosas y al preguntar profundas preguntas acerca de la identidad del yo, la naturaleza del Universo y la relación entre los dos.


Como un árbol en la ladera de una montaña, mientras más profundo sus raíces entran en la tierra, más alto éste se eleva hacia los cielos. Es social al localizar la causa principal de la actual crisis social y ecológica en la existencia en la sociedad de la jerarquía y la dominación. Si las personas se dominan unas a otras, no es sorprendente que ellas dominen a otras especies y a la Naturaleza como un todo. Sobre todo, la Ecología de la Liberación es libertaria, al buscar liberar a los individuos, a la sociedad y a la Naturaleza de las cargas existentes, de tal modo que todos ellos puedan hacer realidad su pleno potencial.

Esta anima la identificación en un círculo siempre más amplio, desde el propio yo hasta la familia, las amistades, el vecindario, la sociedad y la humanidad; hasta los animales, los árboles, la tierra sólida,el mar y el cielo; hasta el planeta Tierra y el sistema solar. Esta incluso alcanza la profundidad del espacio y abraza al mismo Universo que está más allá. Esta no dice "Los Humanos Primero" o "La Tierra Primero", sino "El Cosmos al Comienzo y al Final".

TODO ES UNO Y UNO ES TODO

La Ecología de la Liberación no está casada con ningún concepto particular de Dios ni tampoco adora dioses individuales. No obstante, es espiritual al reconocer que hay una Anima Mundi, un alma mundial, que encuentra expresión en las almas individuales. El mundo está infundido con espíritu y Gaia es un organismo viviente. La Naturaleza es un proceso en un contínuo estado de flujo, reinventándose sin cesar a sí misma. Pero la evolución no es ciega, o gobernada por el Señor Azar; Ésta tiene un propósito creativo. Cuando no es interferida por los humanos, ésta se mueve hacia unas mayores diversidad, consciencia y subjetividad.


La fuerza de la vida es una corriente invisible que fluye a través de todas las cosas, elevándose y cayendo, siempre separando y uniendo. Y hay unidad detrás de la aparente miríada de cosas y seres: Todo es Uno y Uno es Todo. ¿Dónde encajamos nosotros los seres humanos en este esquema?. La relación entre los humanos y el resto de la Naturaleza es orgánica, simbiótica y evolutiva. La emergencia de la mente con el desarrollo de la especie humana parecería marcar una fase crucial en la evolución. Pero yo no pienso que haya una diferencia de tipo entre los humanos y otros animales; es sólo una de grado.

En cierta etapa, la evolución natural dio lugar a la evolución humana, y con eso al cambio social y cultural: desde nuestra primera naturaleza como vida biológica emergió la segunda naturaleza de la consciencia humana. Como resultado, no somos simplemente el producto de nuestras circunstancias: la consciencia nos permite ser libres y decir no a nuestro condicionamiento. Se sigue que mientras más despiertos estemos más libres llegamos a ser. Si éste es el caso, ¿cómo debemos tratar al resto de la Naturaleza?. Podemos ayudar al limitar nuestro número y cesar de ser una carga tan abrumadora. No tenemos ningún derecho dado por Dios para dirigir el curso dela evolución. Donde hayamos intervenido profundamente en el pasado, puede haber una necesidad de algún trabajo restaurador.

Pero en general debemos tener fe en la habilidad de la Naturaleza de seguir su propio curso benéfico y creativo. La Naturaleza dejada sola sabe lo que es mejor para sí misma, y puede sanarse a sí misma. La Naturaleza sabe cómo manejarse a sí misma: es auto-regulada, auto-organizada y auto-sustentada. A un árbol no necesita decírsele cómo crecer, ni mucho menos a un ratón cómo ocultarse. Mientras más los humanos intervenimos en el proceso natural de evolución, más problemas hay. Hemos aprendido cómo controlar, manipular y conquistar. Ahora es tiempo para el desapego. Así que yo digo:" ¡ Saquemos las manos de la Naturaleza, dejemos a la Naturaleza Ser !". En el pasado hemos actuado como señores de la Creación. Muchos dicen que debemos ser custodios o administradores de la Naturaleza. Pero incluso eso implica una posición de superioridad, sugiriendo que nosotros sabemos mejor. Es tiempo de que la arrogancia humana dé lugar a un sentido de humildad. Ya no debemos actuar como gerentes de negocios sino como compañeros de viaje en la grande y misteriosa odisea de la evolución.

REVERENCIA POR EL SER

Aunque yo no rechazo el sano razonamiento y la firme evidencia, yo creo que hay una inteligencia del corazón: el corazón tiene sus razones que la razón no puede entender. Con el fin de ir más allá de nuestro estrecho auto-interés y ver las cosas desde la perspectiva del todo, necesitamos reconocer la importancia de la imaginación y la sensibilidad como guías confiables hacia la verdad y el conocimiento. Sobre todo, yo creo que los principios primeros en la religión, la metafísica y la ética están basados en la profunda intuición. Si somos lo suficientemente serenos, quietos y abiertos, podemos confiar en los claros señalamientos de nuestra voz interior para encontrar nuestro camino a través del laberinto moral. En el corazón de la Ecología de la Liberación hay una ética profundamente sentida. Esta tiene cuatro principios fundamentales basados en la profunda intuición:


El primero es que la Naturaleza tiene valor en sí misma. No es simplemente un medio para nuestros fines, sino un fin-en-sí-misma. Y ya que tiene valor intrínseco, merece nuestro respeto. Debemos tratarla bien.

El segundo principio es que toda la vida es sagrada. Todas las formas de vida son intrínsicamente valiosas. Las vidas de las plantas y losanimales son tan sagradas como la vida de los humanos. Y, ya que toda la vida es sagrada, merecen nuestro respeto. Debemos tatarlos bien.
El tercer principio es que no debemos causar daño o que debemos causar el daño mínimo. Si no podemos ayudar a otros, al menos debemos tratarde no hacerles daño. Y si deseamos causar el menor daño posible, debemos tener compasión por todos los seres. Debemos tratarlos bien.
El cuarto principio es que debemos buscar el bienestar del todo. Todo lo que contribuye al bienestar del todo es bueno, mientras que cualquier cosa que se aparta de esto es malo. Debemos tratarlo bien. Tomados en conjunto, la importancia de estos principios puede ser resumida en la idea de Reverencia por el Ser.

ANARQUIA ILUMINADA

La Ecología de la Liberación no sólo ofrece una filosofía de la Naturalezay una ética ambiental, sino que tiene implicaciones radicales para nuestros arreglos sociales y económicos. Aunque han sido a menudo confundidos, hay una crucial distinción entre la sociedad y el Estado. Hay un orden espontáneo en la sociedad como lo hay en la Naturaleza. Somos todos seres sociales tanto como individuos únicos y la sociedad normalmente saca lo mejor de nosotros.


El Estado, con su aparato coercitivo de leyes, ejército, policía, cortes y prisiones, es por el otro lado un desarrollo comparativamente reciente en la historia humana.Su origen yace en la institución de la propiedad privada y en la emergencia de la jerarquía y la dominación en la sociedad. No es la cura, como sus defensores claman, sino la principal causa del desorden y el conflicto. Lejos de evitar las desigualdades y las injusticias, sólo las agrava y las perpetúa. Es un pulpo cuyos tentáculos alcanzan las partes másíntimas de nuestras vidas. Incluso su rostro benigno de beneficencia crea dependencia y socava la iniciativa local, la ayuda mutua y la auto-ayuda. Ha sido siempre usado por aquellos que lo controlan para perseguir sus propios intereses.
En realidad, el Estado no es sólo un mal sino que uno innecesario. Como Kropotkin, Tolstoy y Gandhi señalaron hace tiempo, la mejor forma de sociedad es una anarquía iluminada, no en el sentido negativo de desorden sino en el sentido positivo de una sociedad descentralizada organizando sus propios asuntos sin el Estado centralizado. Una sociedad libre y ecológica se organiza mejor sobre los pilares gemelos de la descentralización y la federación. Una forma directa yparticipativa de democracia puede ser lograda a través de asambleas locales basadas en el consenso tanto como sea posible antes que en la regla de la mayoría. Estas asambleas locales pueden entonces federarse a niveles dedistrito, regional y nacional para coordinar la producción y la distribución, resolver los desacuerdos y organizar la defensa. En último término, la Nación-Estado sería reemplazada por una comunidad voluntaria de comunidades auto-gestionadas. Una tal sociedad se parecería a un tejido o red antes que a una pirámide. Ya que la causa principal del crimen es la injusta distribución de la propiedad, habrían menos incidentes en una sociedad más libre, más igual y sustentable. Cualquier disputa o delito puede ser manejado por jurados populares que apunten a restaurar la armonía social antes que a imponer castigos. No habría más necesidad de ejércitos permanentes o fuerzas policiales para proteger al Estado y a la propiedad privada. La defensa de invasiones foráneas puede ser organizada a través de brigadas pacíficas entrenadas en la desobediencia civil. Es mejor defensa ser un erizo espinoso que un puercoespín que tira sus lanzas y queda entonces vulnerable. Cualquier invasor extranjero encontraría difícil gobernar una sociedad descentralizada, auto-gobernada y auto-dependiente.

EL TESORO COMÚN

¿Cómo organizamos la economía en una sociedad libre y ecológica?. La raíz de la palabra "economía" es la organización del "oikos", el hogar. Como con la ecología, su significado debe ser extendido para abarcar al HogarTerrestre. Para mí las buenas cosas de la Tierra son un tesoro común que compartimos libremente unos con otros. Yo recomiendo el antiguo principio de que debemos dar de acuerdo a nuestra habilidad y recibir de acuerdo anuestra necesidad. La gente debiera ser capaz de dar libremente y tomar libremente del tesoro común. Los excedentes de una región pueden ser compartidos con otras regiones que puedan experimentar escasez temporales. Manteniendo la producción y la distribución locales para satisfacer lasnecesidades de todos, las compañías multinacionales de otras partes del mundo no tendrían oportunidad de participar. En el largo plazo, este tipo de economía conduciría a una forma de comunismo voluntario. Y debemos estar preparados a compartir nuestra riqueza con otras especies, ya sea que sean caracoles en el jardín, el oso en las colina, o las gaviotas en el mar. ¿Qué derecho tenemos a todo el grano del mundo?. En lugar del mercado, yo propongo una economía basada en la relación del don. Mientras más demos, mayor es el flujo de energía que circula por la sociedad y el mundo. Si alguien toma más que otros, no importaría, porque habría suficiente para todos; de hecho, la salud de una sociedad iluminada puede ser juzgada por el número de los así llamados parásitos que ésta pueda sustentar. Al mismo tiempo, debemos habitar levemente sobre la Tierra, desarrollando sendas blandas de energía y tecnología apropiada. El "desarrollo" sustentable es una contradicción en sus términos. La actual forma de desarrollo es simplemente no sustentable. La respuesta no es unavuelta en "U" sino que salirse por una tangente y desarrollar la auto-dependencia (N. del T.: Nada que ver con los automóviles; ver ECOVISION N° 3, el artículo de Frances Moore Lappé) y la auto-suficiencia, siendo siempre capaces de compartir con otros. Esto implica actuar localmente, pensar globalmente y meditar cósmicamente.

EL TRABAJO REAL

En una sociedad libre y ecológica viviríamos bien pero más sencillamente. Se nos dice que mientras más consumimos y mientras más posesiones materiales tengamos, más felices seremos. Pero lo verdaderamente opuesto es lo cierto. Aquellos que las han experimentado saben que las riquezas materiales o el poder sobre otros inevitablemente trae la infelicidad, como la noche sigue al día. La riqueza real se conoce cuando uno tiene suficiente. Lo que trae contento real y duradero es vivir una vida significativa y con propósito en armonía con unos y otros y con la Tierra.


En el presente muchas personas evitan el trabajo como a una plaga o lo experiencian como algo pesado y monótono porque éste los aliena de sí mismos, de los demás y de la Naturaleza. Mientras más uno es forzado a hacerun trabajo, menos desea uno hacerlo. El trabajo real es emprendido voluntariamente y satisface antes que niega la propia naturaleza. El trabajo real le ayuda a uno a desplegar y realizar el propio potencial. El trabajo real es hecho sin gran esfuerzo y con facilidad. Entonces nada es hecho y nada deja de hacerse. De este modo, el homo faber (la humanidad trabajadora) se transforma en el homo ludens (La humanidad que juega) y el trabajo se vuelve un juego significativo.

Una sociedad genuinamente libre y ecológica no estaría reducida a una uniformidad gris o a la regularidad de un reloj. Esta reconocería quemientras mayor la diversidad en la sociedad y la Naturaleza, habrá mayor armonía general. Tal sociedad sería tolerante, creativa y enaltecedora de la vida. Sin duda una forma de "individualidad comunal" se desarrollaría, en la cual habría la mayor cantidad de individualidad compatible con la responsabilidad social. La libertad de uno sería la libertad de todos.

AQUÍ Y AHORA

Sin duda muchos dirán que todo esto es demasiado idealista. Como filósofo, mi propósito principal ha sido establecer los principios fundamentales de laEcología de la Liberación que puedan aterrizar nuestros valores morales y guiar nuestras acciones sociales. Pero, ¿cómo podemos hacerlos realidad?. Al desconcentrar al Estado centralizado, al socavar la necesidad de su gobierno, al formar nuevas relaciones de tal modo que, cuando éste finalmente se desmorone, una nueva sociedad se habrá desarrollado, ya funcionando dentro de la concha de la antigua.
Yo no creo que haya una clase o un particular grupo social que tenga la misión histórica de cambiar la sociedad. Todos pueden entorpecer o ayudarde diferentes maneras. Ni considero a una estrategia en particular. El propósito de largo plazo de la Ecología de la Liberación es una forma de anarquía iluminada como la más ordenada y creativa forma de la sociedad, pero, en el corto plazo, ésta apoya a cualquier movimiento o tendencia que expanda la libertad, descentralice el poder y cree una sociedad más libre e igualitaria en armonía con la Naturaleza.
Podemos comenzar aquí y ahora. Podemos buscar terminar con el tirano dentro de nosotros y transformar nuestras relaciones con otros. Podemos formar grupos de afinidad y asociaciones voluntarias. Podemos realizar trabajo de red con personas de mentalidad similar en nuestras regiones y a través del mundo. Yo no veo contradicción entre cambiar estilos de vida y trabajar para cambiar las instituciones.


Al mismo tiempo, yo no creo que una sociedad libre y ecológica pueda ser lograda a través de la violencia. Los medios son los fines realizándose: tú no puedes usar medios violentos para producir fines pacíficos tanto como tú no puedes ser cruel para ser gentil. Nosotros creamos el futuro a través de cómo pensamos, actuamos y vivimos en el presente.

¿Han existido ejemplos que anticipen la Ecología de la Liberación?. Inspirado por Gandhi y Vinoba Bhave, el movimiento Sarvodaya (Bienestar para todos) en la India logró mucho al persuadir a los terratenientes a donar algo de sus tierras a los que carecían de ella. Su filosofía estaba fundada por el principio de la ahimsa, usualmente traducida como "no injuria".En Occidente, los republicanos radicales de Catalonia durante laGuerra Civil Española trabajaron la tierra en común y organizaron exitosamente la producción a través de cooperativas de trabajadores. Ellos avisoraban una sociedad descentralizada basada en la democracia directa y participatoria. En tiempos más recientes, ideas de descentralización y federación han despertado a medida que ha crecido la Unión Europea. Gales y Escocia tienen ahora sus propias asambleas y no es inconcebible queInglaterra pueda evolucionar hacia una federación de naciones independientes con sus propias asambleas regionales.

Los Movimientos por la Paz y Femenino han intentado en sus modos diferentes crear una sociedad pacífica y descentralizada sin dominación y jerarquía. Pero el suelo más fértil para la Ecología de la Liberación yace en el Movimiento Verde - una coalición arcoiris que refleja la diversidad de la Naturaleza misma. Ya sean eco-aldeas en Francia, co-habitaciones en los Estados Unidos o comunidades rurales en Inglaterra, ellas han abogado todas la ayuda mutua y la democracia de base. Habiendo comprendido que una vida significativa es más importante que adquirir riqueza y poder, un número creciente de personas está eligiendo vivir levemente sobre la Tierra.

No sólo la fertilidad de la tierra sino la salud del mar, que cubre el setenta por ciento de la superficie de la Tierra, está en la agenda.Campañas locales contra abusos específicos se están incrementando, tales como defender bosques y pantanos, limpiar playas y protestar contra lascarreteras. Hay ahora gran demanda de alimento orgánico y local. La Permacultura ya no es un sueño ocioso. Los esquemas LETS (N. del T.: Sistemas de empleo e intercambio o trueque local; ver ECOVISION N° 4) demuestran que el dinero no es el único modo de intercambiar bienes y servicios. El interés por los derechos de los animales muestra cómo la comunidad moral es extendida para incluir a los seres no-humanos.

A medida que la globalización se profundiza y las compañías transnacionales ejercen más poder económico y político, hay un creciente contra-movimiento que celebra lo regional, lo local, lo pequeño y lo autónomo. Mientras que el poder de la humanidad para dominar y contaminar el planeta se incrementa, más humanos están celebrando y protegiendo losilvestre y lo libre. Incluso la habilidad de la ciencia y la tecnología desatadas para traer el progreso está bajo cuestionamiento, como ilustran vívidamente las recientes controversias sobre las cosechas modificadas genéticamente (GM) y el BSE (N. del T.: enfermedad de las vacas locas).
Hay una creciente consciencia de que la razón necesita ser advertida por el corazón y encendida por la imaginación. La visión y la experiencia, la espiritualidad y la ciencia no necesitan ser antagonistas sino que pueden ser mutuamente enaltecedoras.


Los elementos de la Ecología de la Liberación están ya allí, como semillas bajo la nieve. Ha comenzado un descongelamiento y nuevas raíces están brotando en todos lados. Está llegando a ser realista pedir lo que por mucho tiempo fue considerado imposible. Podemos cabalgar sobre los vientos del cambio y aterrizar en el tercer milenio DC, Regocijados, Alegres y Libres!

-Texto publicado en la Eco-revista Inglesa Resurgence N° 205, " un foro internacional para el pensamiento ecológico y espiritual", establecido desde 1966, de Marzo/Abril 2001 (WEB: http://www.resurgence.org/ El libro de Peter Marshall (filósofo, viajero y escritor a tiempo completo) "Riding the Wind: A New Philosophy for a New Era", donde desarrolla el estudio de la Ecología de la Liberación, puede encargarse a: Greenspirit Books and the Schumacher Book Service - WEB: www.greenspirit.org.uk/books -Traducido por Pedro di Girólamo A.


Texto aparecido en la revistaECOVISION # 7 - http://groups.msn.com/AMIGOSDEECOVISION

11 junio 2007

FESTIVAL DE LA HIPOCRESÍA IMPERIAL


En la última década
El gasto militar mundial aumentó un 37%
Supera los 1,2 billones de dólares; Estados Unidos lidera el ranking
Lunes 11 de junio de 2007

ESTOCOLMO, (AFP) - El gasto militar mundial aumentó un 37% en diez años hasta superar los 1.200.000.000.000 de dólares, liderado por Estados Unidos, según el informe anual del Instituto Internacional para la Investigación sobre la Paz de Estocolmo (SIPRI), publicado hoy.

Con respecto a 2005, el monto total aumentó en 3,5% el año pasado, y en 37% comparado con 1997, según el instituto, para el que la tendencia al alza no se modificará por ahora.

Los gastos militares de Estados Unidos llegaron a 528.700 millones de dólares en 2006, es decir el 46% del conjunto de los gastos militares en el mundo, lejos por delante de los otros países.

"El aumento de los gastos militares en Estados Unidos se debe sobre todo a los montos suplementarios otorgados a las operaciones y a las políticas relacionadas con la llamada guerra mundial contra el terrorismo", destaca el SIPRI.

Detrás de Estados Unidos vienen Gran Bretaña, Francia, China y Japón, cada uno de los cuales representó entre 4% y 5% de los gastos militares mundiales en el año pasado.

Los quince países que encabezan la lista de gastos militares representan el 83% del presupuesto total.

Europa del Este es la región donde más aumentaron los gastos en armamentos en 2006 en un año, de manera relativa, con un alza del 12%.

Por el contrario, disminuyeron tanto en Europa occidental como en Centroamérica.

En diez años (1997-2006), Asia central tuvo el más importante aumento (+73%), pero el instituto subraya que las estimaciones no son "totalmente confiables", pues faltan datos de algunos países.

Los gastos de Rusia, cuarto país en Europa detrás de Gran Bretaña, Francia y Alemania, aumentaron en casi 12% el año pasado, después de un alza de 19% en 2005.

"Desde que comenzó a manifestarse esta tendencia alcista en 1998, los gastos en Rusia aumentaron en 155%", destacó el SIPRI, precisando sin embargo que cambios en el sistema presupuestario ruso hacían difícil hacer una evaluación exacta.

China, cuyos gastos militares aumentaron rápidamente, superando por primera vez los de Japón el año pasado, "es el ejemplo de un país donde el desarrollo económico, más otros factores, permitieron una fuerte alza de los gastos militares", según el instituto.

Tendencia al alza. "Parece haber pocas posibilidades de una disminución rápida de los gastos militares mundiales, lo que permitiría a los gobiernos dar prioridad a los gastos sociales", destacó el SIPRI.

"La tendencia alcista no debería revertirse mientras el país del mundo que más gasta en el sector militar está en guerra", observó el instituto.

16 mayo 2007

RETRATO DE EDGAR MORIN


Filósofo y político francés de origen judeo-español (sefaradí), nacido en París el 8 de julio de 1921, su nombre anterior era Edgar Nahum.

Sus primeros años en el socialismo

Con una infancia caracterizada por la enfermedad, Morin empezó a ser un chico entusiasta de la lectura y aficionado al cine, a la aviación y al ciclismo. Comenzó su labor filosófica con la lectura de los diversos representantes de la Ilustración del Siglo XVIII. Se vinculó al socialismo gracias al apoyo del Frente Popular (al cual se unió en la Federación de Estudiantes Frentistas, dirigida por Gaston Bergery) y al gobierno republicano español en la Guerra Civil Española. En 1940 huye a Toulouse cuando se enteró de la invasión de la Alemania nazi y se dedicó a ayudar a los refugiados y a la vez a profundizar en el socialismo marxista. Toma parte en la resistencia y se une al Partido Comunista Francés en 1941, siendo perseguido por los miembros de la Gestapo. Participó en la liberación de Paris (agosto de 1944) y al año siguiente, se casa con Violette Chapellaubeau, y se van a vivir en Landau, en calidad de teniente del Ejército Francés de Ocupación en Alemania.

En 1946, regresa a la capital francesa para darse de baja en su carrera militar y proseguir con sus actividades con el comunismo, su relación con el partido se deterioró debido a su postura crítica y finalmente fue expulsado en 1951 debido a un artículo publicado en France Observateur. Ese mismo fue admitido en el Centro Nacional de Investigación Científica (CNRS), previa recomendación de algunos intelectuales.

Desarrollo Filosófico

Al integrarse a la CNRS, Morin se inicia en el campo de la antropología social en el terreno de la cinematografía, aproximándose al surrealismo, aunque todavía no abandonando el socialismo, del cual comparte ideas con Franco Fortini y Roberto Guiducci, así como de Herbert Marcuse y otros filósofos. Funda y dirige la revista Argumentos (1956-1962) al tiempo que vive una crisis interior y se manifiesta contra la guerra de argelina (1954-1962).
Al iniciar la década de 1960, Morin inicia trabajos y expediciones por latinoamérica y queda impresionado por su cultura. Posteriormente empieza a elaborar un pensamiento que haga complementar el desarrollo del sujeto. Ya en Poulhan, y en compañía de sus colaboradores, desarrolla una investigación de carácter experimental que culmina con la tesis de la transdisciplinariedad, que le genera mayores contradicciones con otros académicos.
Durante la revuelta estudiantil del mayo francés (1968), escribe artículos para Le Monde, en la cual descifra el significado y sentido de ese suceso.
Con el surgimiento de la revolución bio-genética, estudia el pensamiento de las tres teorías que llevan a la organización de sus nuevas ideas (la cibernética, la teoría de sistemas y la teoría de la información). También se complementa en la teoría de la autorganización de Heinz von Förster. Para 1977, elabora el concepto del conocimiento enciclopedante, del cual liga los conocimientos dispersos, proponiendo la epistemología de la complejidad.
En 1983, fue condecorado con la orden de la Legión de Honor y a mediados de la década de 1980, ya vislumbra los cambios en el régimen soviético de Mijail Gorbachov.

El Pensamiento Complejo

El pensamiento de Morin, basado en la idea de las tres teorías, en la cual, argumenta que todavía estamos en un nivel prehistórico con respecto al espiritú humano y solo la Complejidad puede civilizar el conocimiento.
En ella se puede adentrar en el desarrollo de la naturaleza humana multidimensional, la lógica generativa, dialéctica y arborescente, del cual cuando el universo es una mezcla de caos y orden; a partir del concepto y práctica de la Auto-eco-organización, el sujeto y el objeto son partes inseparables de la relación autorganizador-ecosistema.
Además introduce en la ciencia, conceptos que estaban en pausa para aplicarlos a su pensamiento (aleatoriedad, información en el ambiente y sujeto con su creatividad) y ver los fenómenos integrados en el énfasis de las emergencias e interacciones y no en las sustancias.
(La editorial Campo de Ideas de España ha publicado Edgar Morin y el Pensamiento Completo, de Miguel Grinberg, en su colección "Intelectuales")

Obras literarias

El hombre y la muerte (1951)
El Cine o el hombre imaginario (1956)
Las estrellas: mito y seducción del cine (1957)
Autocrítica (1959)
El espíritu del tiempo (1962)
La vida del sujeto
Introducción a una política del hombre (1965)
La Comuna de Francia:La metamorfosis de Plōdement (1967)
Diario de California
El Rumor de Orleans
El paradigma perdido: la naturaleza del hombre (1971)
El Método (1977)
Diario de un libro
Para Salir del Siglo XX
Naturaleza de la URSS: Complejo Totalitario y nuevo Imperio (1983)
Mis demonios (1995)
Los Fratricidas: Yugoslavia-Bosnia 1991-1995 (1996)
Amor, Poesía, Sabiduría (1997)
La cabeza bien puesta (1998)
La Inteligencia de la Complejidad (1999)
Los Siete Saberes Para una Educación del Futuro (coautoria con la UNESCO, 2000)
L'ethique 2004)
Civilization et Barbarie 2005)

07 mayo 2007

PARA REFLEXIONAR Y ASUMIR...


"Nadie hará por nosotros

lo que nosotros

no seamos capaces de hacer

por nosotros mismos"

Benito Juárez

28 abril 2007

Y SE DISIPARÁ LA OSCURIDAD...


"En cualquier momento os podéis ver invadidos por el desánimo.
Entonces, de inmediato, decid: «Esto no durará.» Refugiaos en alguna parte de vosotros mismos, como si invernarais, y permaneced ahí hasta que recobréis el aliento de vida. El desánimo es como el invierno. Pero después del invierno vuelve la primavera. Dependiendo del año, viene más o menos temprano: a veces viene muy tarde, pero siempre acaba llegando. Por esto jamás debemos perder la esperanza por completo. En un momento u otro, el aliento, la energía regresarán. ¡Cuántos han cedido justo algunos instantes antes de que las fuerzas de la primavera resurgieran en ellos! Y es una pena... Iban a ser finalmente salvados, pero no han presentido nada sobre la renovación, y se han hundido.
Así pues, por muy grandes que sean vuestras aflicciones, no dejéis nunca que ensombrezcan por completo vuestro cielo interior. Decíos: «Quizás no esté todo perdido, esperemos algún tiempo.» Y, poco a poco, se disipará la oscuridad y el frío os abandonará."

Omraam Mikhaël Aïvanhov

15 abril 2007

EL PROFETA GENTILEZA


por Leonardo Boff / 13 Abril 2007

El día 17 de diciembre de 1961 hubo un enorme incendio en el Circo Norteamericano en Niterói, en el Estado de Río de Janeiro, en el cual murieron cerca de 500 personas. Tal hecho, como en los tiempos bíblicos, sirvió de detonante para el surgimiento de un profeta, el Profeta Gentileza que el 11 de abril celebraría, si estuviera vivo, 90 años. José Datrino era su nombre, camionero del barrio Guadalupe de Rio de Janeiro. Seis días después del incendio, víspera de Navidad, hacia las 13 horas, mientras descargaba un camión, confesó haber oído por tres veces un mensaje divino: debía abandonar sus tres camiones, casa, terrenos y familia e ir inmediatamante al lugar del incendio «para ser el consolador de todos los que habían perdido a sus seres queridos». Tomó uno de los camiones, lo cargó con dos toneles de vino de cien litros y fue a Niterói para cumplir su misión. Distribuyó el vino en vasitos de plástico con una condición: que todos pidiesen «por gentileza» y no «por favor», y que dijesen «agradecido» en lugar de «muito obrigado» [«muchas gracias» en portugués»]. Aquí está la esencia de su mensaje: «gentileza» y «agradecido».


Se vistió con una bata blanca llena de apliques, bastón, un amplio estandarte con sus mensajes, adornado con flores para recordar el jardín del Edén y catavientos para airear las mentes, como decía. Se instaló en el local del incendio, lo aplanó, transformándolo en un jardín lleno de flores. Dormía en el camión. Durante cuatro años consoló a todos los que iban al lugar a llorar a sus muertos diciéndoles: «sus cuerpos están muertos pero su espíritu está en Dios».

Después de esos cuatro años, recorrió el país, el nordeste y el norte, predicando «Gentileza» y «Agradecido». Finalmente, se instaló en Rio, recorriendo la ciudad con su evangelio de la gentileza, como un bizarro Don Quijote que conquistó la simpatía de todos, cantado por músicos y artistas, hasta su muerte en 1996 en Mirandópolis, São Paulo. Fueron 35 años de coherente misión profética. Esta figura nos sugiere algunas reflexiones.

El Profeta Gentileza nos confirma el hecho religioso que no se inscribe en el ámbito de la razón analítica sino en el de la inteligencia emocional donde ocurre «el sentimiento oceánico», como lo llamaba el novelista Romain Roland oponiéndose a Freud. En el Profeta Gentileza aparece una mística trinitaria, rara en la historia cristiana, del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Él siempre añade un cuarto elemento femenino, la naturaleza, o María. C.G. Jung mostró que el 3 y el 4 no deben ser vistos como números sino como arquetipos: el 3 de una totalidad hacia dentro y el 4 de una totalidad hacia fuera. Ellos expresan la Trinidad cristiana en sí (el 3) y el Reino de la Trinidad que incluye a la creación (el 4).

Como todo profeta, Gentileza denuncia y anuncia. Denuncia este mundo, regido «por el diablo-capital que vende todo y destruye todo». Ve en el circo destruido una metáfora del circo-mundo que también será destruido. Pero anuncia la «gentileza que es el remedio para todos los males». Dios es «Gentileza porque es Belleza, Perfección, Bondad, Riqueza, Naturaleza, nuestro Padre Creador». Hay un refrán que siempre se repite, especialmente en las 56 pilastras con inscripciones a la entrada de la estación de autobuses Novo Rio, en Cajú: «Gentileza genera gentileza, amor». Invita a todos a ser gentiles y agradecidos. En verdad anuncia un antídoto a la brutalidad de nuestro sistema de relaciones. Es precursor, bajo un lenguaje popular y religioso, de un nuevo paradigma civilizatorio urgente en toda la humanidad.

El movimiento Rio con Gentileza, articulado por el Prof. Guelman, busca gestar gentileza en esta ciudad marcada por la violencia. Es lo que necesitamos para la naturaleza y la humanidad, si todavía queremos tener futuro.


* Leonardo Boff es teólogo, filósofo, espiritualista, y ecologista. Ayudó a formular la Teología de la Liberación y escribió más de sesenta libros. Es profesor emérito de la Universidade do Estado do Rio de Janeiro.

08 abril 2007

SOMOS LA GENTE QUE ESTÁBAMOS ESPERANDO


Conferencia:

Espiritualidad y Transformación

El Poder de la Sabiduría Íntima

Por: Miguel GRINBERG
Autor de SOMOS LA GENTE QUE ESTÁBAMOS ESPERANDO (Kier)
Fecha: Viernes 20/4/07
Horario: 19 hs. Centro Cultural Kier
Entrada Libre

Recordamos nuestra NUEVA DIRECCIÓN: SARMIENTO 567 - 3er.piso (casi Florida) - Teléfonos 4-322-4500/4501 y nuestro mail: cursos@kier.com.ar



Iniciamos una serie de reuniones informativas y formativas centradas en los potenciales que cada cual posee y que el estilo de no-vida imperante malogra y desnaturaliza. Esta tarea tiene sus antecedentes en las realizaciones concretadas años atrás por la revista Mutantia (1980-87), el grupo de reflexión La Cultura del Futuro, el programa radial Agenda Invisible, el periódico Alternativas, la Multiversidad de Buenos Aires (1982/87), la Coalición Ya Wananchi (derivada de la conferencia internacional Raíces del Futuro celebrada en París, diciembre 1991) y el Foro Global paralelo a la Cumbre ECO 92 (Río de Janeiro, junio 1992). Quien desee ser informado directamente, puede registrar su interés en: ipsofacto@uolsinectis.com.ar

Este texto introductorio se irá expandiendo progresivamente. Visiten este blog periódicamente y por favor difúndanlo.

06 abril 2007

A LOS CANDIDATOS DE LA CAMPAÑA ELECTORAL


Carta abierta a los Políticos de la República Argentina y países-miembro del MERCOSUR

De nuestra mayor consideración:


Nosotros, miembros de la Comisión “Consejo de Paz” del Consejo Consultivo de la Sociedad Civil de la Cancillería Argentina, proponemos que en las próximas y futuras campañas electorales sean tenidas en cuenta las siguientes consideraciones, enmarcadas dentro de la visión “Habrá PAZ en el mundo cuando haya PAZ en el corazón de cada persona”

Rogamos a ustedes, candidatos en campaña electoral:

• ser modelo de respeto mutuo, descartando cualquier expresión de agravio y desprecio hacia los otros candidatos en campaña

• expresar sólo con transparencia y veracidad las propuestas concretas que llevarán a cabo en caso de resultar elegidos como funcionarios

• tener en cuenta que un amplio número de ciudadanos queremos una convivencia dentro de la diversidad, en paz, con respeto y en armonía, porque somos iguales frente a la ley y a los valores supremos que hacen a nuestra identidad como seres humanos.

Todos los habitantes de cualquier país del mundo, merecemos campañas políticas basadas en la verdad y en la transparencia, en las ideas inteligentes, expresadas en un lenguaje cuidado y respetuoso, para que sirvan de modelo en la educación de nuestros niños y jóvenes -testigos de las campañas electorales y tal vez, futuros funcionarios-. Es así que, desde el rol de candidatos políticos también, se hará posible generar conductas pacíficas, respetuosas y responsables.


Desde ya agradecemos la atención que brinden a nuestra solicitud.

Comisión Consejo de Paz del Consejo Consultivo de la Sociedad Civil- Cancillería Argentina -

Gracias por atender esta solicitud.

05 abril 2007

CONSTRUIR UN PAÍS ES NUESTRO DESAFÍO


por Miguel Grinberg
(Metrodiario / publicado el 25 octubre 2000)

Hace cuarenta años, el escritor Marco Denevi (1922-1998) dijo que el argentino tiene una mentalidad de huésped de hotel, que el hotel es el país y que un pasajero de hotel "no se mete" con los otros. "Y si los administradores administran mal, si los administradores roban y hacen asientos falsos en los libros de contabilidad, es asunto del dueño del hotel, no de los pasajeros... a quienes en otro sitio los está esperando su futura casa propia, ahora en construcción".

El célebre autor de "Ceremonia Secreta" y "Rosaura a las diez" ironizaba sobre la identidad del dueño del hotel, alguien desconocido que seguramente era muy rico, por lo tanto los pasajeros se esmeraban en robar las cucharitas, los ceniceros y las toallas y, si era posible, pagaban de menos. Y profetizaba: "Quizás algún día los argentinos nos convenzamos de que este hotel de tránsito es nuestro único hogar y que no hay ninguna Argentina -visible o invisible- esperándonos en alguna otra parte".

Aparentemente, ese día llegó: Argentina Hotel alberga hoy a una cantidad infinita de gerentes sospechosos de fraude, mientras los pasajeros claman porque hay goteras y cucarachas en sus habitaciones, detectan extraños o indignos objetos flotando en su sopa y, peor todavía, advierten que les cobran siempre de más y sufren porque el conserje les impone que traigan sus propias toallas, ceniceros y cucharitas.

En medio de este torbellino de vida cotidiana ficticia y degradada, muchos padres comprueban ahora que sus hijos deciden irse a otros hoteles. Es la clásica epopeya del desarraigo argentino tan bien analizada por Julio Mafud, Héctor Álvarez Murena o Juan José Sebrelli. Y que se remonta a los tiempos de la Conquista, cuando otros desarraigados desembarcaron en estas pampas chatas en pos de pepitas de oro caídas por inercia desde el Imperio Inca, y se toparon con una multitud melancólica de indígenas nómades y semidesnudos que ni siquiera supieron informarles la ruta hacia la Fuente de Juvencia. No arraigaron, apenas sedimentaron. Sólo pudieron apropiarse de miles de kilómetros de tierras enigmáticas. El conquistador europeo le robó la mujer al indio. Que hizo lo mismo cuando llegaron las "blancas". El híbrido resultante no fue fruto del amor, sino del odio. Aquellos remotos desarraigados anónimos fomentaron una tradición malsana: ganar lo suficiente con el menor esfuerzo, enquistarse en alguna burocracia municipal, "hacerse amigos del juez", salvarse con un golpe de suerte en el Hipódromo o la Lotería y dar materia prima al desolador tango "Cambalache", de Discépolo ("el que no afana es un gil").

Pero no hay nada eterno. La mítica Argentina de las vacas gordas ya no existe. Cayeron todos los antifaces. No hay más Argentina Hotel y nunca construimos de verdad la Argentina Hogar... Durante un siglo, ante cada derrota los argentinos nos consolamos asignándonos el papel de "vencedores morales". La farsa se hizo tragedia. Con apenas dos opciones: despertar para construir otro país o medrar para seguir puliendo colecciones de cucharitas robadas.